Si necesitas una guía clara sobre el precio de un cerrajero en Barcelona para aperturas, cambios y reparaciones, aquí encontrarás cifras medias y recomendaciones útiles. He escrito esto desde la experiencia en trabajos a domicilio y tras revisar presupuestos habituales del sector en la ciudad. Lee los apartados sobre apertura, cambio, reparación e instalación antibumping para decidir con datos cuándo pagar más y cuándo negociar.
El primer factor que marca la factura es la urgencia y la hora de la intervención. Una apertura de puerta a medianoche puede costar el doble que la misma intervención a mediodía, según la empresa y la zona. Tareas en cerraduras antiguas, cerraduras multipunto o en puertas blindadas demandan destreza y herramientas específicas, y eso se refleja en el coste. La ubicación exacta en Barcelona también cuenta: desplazamientos largos o viajes desde fuera suman al total.

Un precio base para una apertura sin daño en horario laboral suele situarse entre 50 y 120 euros, según modelo de puerta y zona. Cuando la puerta es blindada o la intervención es compleja por corrosión o piezas deterioradas, el precio puede subir hasta 150 o 200 euros. Los servicios de urgencia nocturnos o en festivos elevan la tarifa: no es raro ver llamadas fuera de horas por 120 a 300 euros. Siempre pregunta si el precio incluye desplazamiento, mano de obra y posible manipulación de cilindros para evitar sorpresas al pagar.
Para una cerradura de gama básica, la compra más la instalación suelen quedar entre 60 y 150 euros en condiciones normales. Una cerradura de mayor seguridad con cilindro resistente a ataques habituales normalmente cuesta entre 150 y 350 euros instalada. Cambiar una cerradura multipunto o realizar trabajos de adaptación en la puerta aumenta el coste por el tiempo extra y puede situarse entre 300 y 600 euros. Cuando se añaden recambios originales, reforzamientos o atención urgente, el presupuesto crece y debe estar desglosado para evitar malentendidos.
Cuando el daño es limitado y el repuesto existe, reparar compensa en precio frente a reemplazar toda la cerradura. En arreglos sencillos se pagan entre 40 y 120 euros; en reparaciones que exigen más tiempo o componentes especializados el coste puede subir a 150-300 euros. Antes de autorizar la reparación, pide una explicación clara de la causa y una previsión honesta de vida útil tras el arreglo. Si el desgaste es importante o la pieza ya no ofrece seguridad adecuada, cambiar la cerradura puede salir más rentable con el tiempo.
Para una instalación profesional de un cilindro antibumping, es común encontrar precios entre 120 y 350 euros dependiendo de la marca y del modelo. Invertir en antibumping tiene sentido si quieres reducir el riesgo de entrada forzada y asegurar mejor pisos y puertas antiguas. No todas las piezas etiquetadas como antibumping son iguales, por eso conviene preguntar por certificaciones y garantías. Si la comunidad tiene normas sobre cambios de cerradura, pide autorización previa para evitar conflictos y gastos innecesarios.
Pide identidad fiscal, números de licencia si existen y reseñas verificables antes de autorizar una intervención. Averigua tarifas aproximadas y pide presupuesto por escrito en trabajos que impliquen piezas o tiempo significativo. Desconfía de precios muy bajos que luego incorporan cargos por piezas, desplazamiento o "aperturas especiales". Si el cerrajero va a cambiar el cilindro o reforzar la puerta, pide ver las piezas antes de que realice el trabajo.
Compara al menos dos presupuestos y valora más que el precio: tiempos, garantía y piezas incluidas cuentan. Planifica la intervención en horario laboral para reducir recargos y obtener tarifas más económicas. Considera comprar el cilindro por tu cuenta si el cerrajero acepta montarlo y ofrece garantía sobre la atención de cerrajero 24 horas instalación. Consulta por soluciones de reparación o refuerzo antes de optar por reemplazar un sistema entero para economizar.
La falta de factura detallada es una alerta: exige siempre documento con desgloses de material y trabajo. Cobrar por la simple evaluación sin oferta orientativa previa suele ser una práctica dudosa. Desconfía de excusas para no mostrar la pieza retirada o para no entregar el recambio viejo si lo pides. Evita firmas de presupuestos con cláusulas oscuras sobre recargos por "material no previsto" sin límite explícito.
Ejemplo 1: apertura de puerta interior en horario de oficina, desplazamiento incluido, factura final 65 euros. Caso real B: apertura nocturna de puerta blindada con recargo por urgencia, se facturaron 180 euros. Ejemplo C: reemplazo de cilindro estándar, coste de la pieza 35 euros y mano de obra 40 euros, suma 75 euros. Caso D: instalación de cilindro antibumping certificado, pieza 200 euros y mano de obra 80 euros, factura 280 euros.


Pregunta si la tarifa incluye desplazamiento y mano de obra y si existen suplementos por horas extraordinarias. ¿Qué garantía ofrece sobre la instalación y las piezas instaladas en caso de fallo posterior? Solicita ver las piezas que se van a instalar y obtener una factura con desglose al terminar el trabajo. ¿Acepta el profesional comprar la pieza yo mismo y solo cobrar la mano de obra?
Cuando la instalación es relativamente reciente y la falla es localizada, reparar normalmente es la opción más sensata. Cuando el cilindro es obsoleto, falla con frecuencia o no cumple normas actuales, sustituirlo es la decisión aconsejable. Cuando la prioridad es seguridad, instala un cilindro antibumping con certificación y garantía del instalador. Compara ofertas, pide presupuesto por escrito y evita decisiones precipitadas para no pagar un sobreprecio por la prisa.
Confío en que la información y los ejemplos te permitan valorar mejor presupuestos y elegir una opción segura y razonable. Conserva las preguntas y rangos de precio como lista de control para evaluar presupuestos y evitar prácticas poco transparentes. Si tienes dudas, exige documentación y evita firmar presupuestos que permitan recargos sin límite.